Te Andrés — “Porque me dejaron fuera del circulo interior? Soy el hermano de Pedro, sin embargo me dejan atrás.”
Santiago, hijo de Alfeo — “Y que tal yo? Soy el primo de Jesús.”
Natanael — “A mí fue a quien dejaron fuera. No fui yo quien dijo que él era el Hijo de Dios cuando lo conocí? Me hubieran hecho el líder, y no a Pedro.”
Simón el Zelote — “Pedro tomo tu lugar pero él me quito el nombre; aunque Jesús fue el que cambio su nombre de Simón a Pedro, aun así y para mi vergüenza, todos ahora se refieren a mí como el zelote.”
Judas — “Si alguno tiene problemas con el nombre, ese debería ser yo. Después de lo que hizo Judas, mi nombre esta arruinado. De hoy en adelante me llamare Judas Tadeo.”
Mateo — “Lo que me molesta es porque Judas fue el escogido para guardar la bolsa del dinero? Que no era yo el que tenía más experiencia tratando de dinero? Es obvio que Jesús todavía no me tenía confianza porque fui colector de impuestos. No se me hizo justo.”
Tomas — “Yo te diré lo que no fue justo. Porque Jesús se les apareció a ustedes en este cuarto cerrado cuando él sabía bien que yo estaba ausente? Porque no se espero a que yo regresara?”
Felipe — “Y yo qué? Todo lo que yo pedía es poder ver al Padre. No era mucho pedir. Pero en cambio me respondió con un misterio.”
Santiago — “A mi hermano y a mí, nos conto un misterio que fue peor para nosotros. Solo queríamos ser los mejores discípulos y poder sentarnos a la derecha y a la izquierda del Padre, Pero en lugar de esto, el nos prometió el cáliz de su dolor. Es probable que yo sea el primero que maten.”
Juan — “Deberías estar agradecido si te vas primero. Extraño tanto al Señor que ya no puedo esperar más para estar de nuevo con él. Probablemente seré el ultimo en morir y eso sería el peor sufrimiento.”
Pedro — “No hay sufrimiento como el que yo pase. A ninguno de ustedes les dijo Santanas como a mí. Sin embargo, cuando nos quejamos de su voluntad para nosotros, todos podríamos ser llamados Satanás. Con esta ambición y comparación con los demás, estamos dudando del amor de Dios. Es que a caso Jesús no nos dijo que iba a preparar una mansión para cada uno de nosotros? Ahora dime, no habría hecho cada una de las llaves de la puerta de la mansión única? Así como cada llave tiene su forma diferente, así también nuestros caminos serán diferentes. Jesús nos está conduciendo a nuestra mansión, pero solo nuestra propia llave, la que él nos presenta, abrirá la puerta. Yo se todo sobre llaves.”